¿Cuáles son los beneficios de tener un animal?

Este año parece que me he portado muy bien ya que, tras años y años deseándolo, Papá Noel me he traído como regalo un perrito.
Como me ocurre con la mayoría de mis post, se me planteó la duda de si existía algún tipo de investigación sobre los posibles beneficios que puede tener introducir un perro o cualquier animal en tu vida y cuáles podrían ser. Tras buscar un poco, he descubierto que existe información sobre este tema y paso a detallar las ideas que considero más relevantes:

Existen numerosas investigaciones de los efectos de la interacción humano-animal sobre la salud. En el artículo de González y Landero (2011), explican que existen dos teorías destacadas para explicar cómo los animales de compañía ayudan a mejorar la salud física y mental de los seres humanos:
1. La primera, llamada biofilia, describe que los seres humanos tendemos a ser atraídos por otros animales o cosas viviente y, generalmente, cuando hay un animal presente, la gente percibe las situaciones como menos estresantes y son capaces de reaccionar con más calma, por lo que podría influir en su bienestar psicológico.
2. La teoría del apoyo social nos cuenta que los animales de compañía son, en sí mismos, un apoyo social y, además, facilitan las interacciones sociales con otros seres humanos. Las razones para considerarlos como apoyo social son: la constante disponibilidad, el amor incondicional y el apoyo libre de juicios.

“Wells (2007) indica que los perros en casa aminoran los efectos negativos de sucesos vitales (como la muerte de algún ser querido o divorcios), soledad, depresión o estrés” (González y Landero, 2011)”.

A continuación se pasa a detallar los efectos positivos que tienen los animales en los humanos documentado a través de estudios, investigaciones y programas de tratamientos (Gutiérrez, Granado y Piar, 2007):

Beneficios físicos: la interacción con una mascota favorece la prevención de numerosos tipos de enfermedades, ayuda en el afrontamiento de ésta y facilita la rehabilitación. Algunos autores, descubrieron que los dueños de mascotas realizaban más ejercicio físico, mostraban mejor presión sanguínea y niveles de colesterol y triglicéridos más bajos que los no propietarios de animales. Los beneficios fisiológicos pueden ocasionarse gracias al estado de relajación frecuente observado cuando estamos en presencia de una mascota, o de los efectos de acariciar a la mascota que puede provocar la disminución de estrés . “Torpe et al., (2006) exploraron la idea de que poseer un animal de compañía mejoraría y permitiría el mantenimiento de la movilidad en adultos mayores (70 a 79 años de edad), mediante la facilitación del ejercicio”.

Beneficios psicológicos: Relacionarse con animales puede promover la actividad física, ayuda a centrar la atención, estimular la interacción social, mejora el sentido del humor, favorece el contacto físico, el juego y ayuda a mostrar afecto tanto con la mascota como con otras personas. Por lo tanto, parece servir como protector de las personas contra la depresión y la soledad. Otros aspectos positivos es que favorece la independencia, el sentido de valor, la motivación y la utilidad para otros. También produce un aumento en el sentido del logro y de la autoestima.

Beneficios sociales: Los más importantes son: el efecto catalizador (“lubricante social”), cohesión social, juego cooperativo, mayor cooperación con otras personas, promoción del contacto social con otras personas y entre los miembros de la familia. Los animales, pueden promover el contacto social con personas conocidas y desconocidos. “El efecto de lubricante social se observa cuando una mascota facilita al dueño el acercamiento a otras personas y a mejorar la relación con éstas aunque posteriormente ya no esté presente la mascota. Se ha encontrado que los extraños perciben a las personas con mascotas como menos amenazantes y con una actitud de disposición a conversar” (Ruckert, 1994; Wilson, 1994)”.

Bibliografía
– Gutiérrez, G., Granados, D. R., & Piar, N. (2007). Interacciones humano-animal: características e implicaciones para el bienestar de los humanos. Revista colombiana de psicología16(1), 163-184.
– Ramírez, M. T. G., & Hernández, R. L. (2011). Diferencias en estrés percibido, salud mental y física de acuerdo al tipo de relación humano-perro. Revista Colombiana de Psicología20(1), 75-86.
– Schencke, C., & Klein, C. F. (2012). Estudio de la vinculación que tienen los niños y niñas escolares con sus perros y los efectos socioemocionales de este vínculo. Summa Psicológica UST9(1), 23-32.

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