Miedos evolutivos en la infancia

En los miedos, serán las edades del niño las que marquen las etapas que
establezcan los temores que va a sufrir y hará frente. Son miedos normales que irán cambiando de acuerdo al desarrollo cognitivo del niño.
Lo que ayude al niño a superar esos temores van a ser: su desarrollo social, intelectual y emocional, su personalidad, las pautas de actuación de los padres y su modo de educar al niño…

Clasificación de los miedo evolutivos:

Edad Miedo evolutivos
0-12 meses 1.Miedo a la pérdida de apoyo y soporte
2.Miedo a los ruidos y a objetos que desaparecen bruscamente
3.Miedo a los extraños
4.Miedo a separarse de los padres
12-36 meses 1.Miedo a la oscuridad
2.Miedo a separarse de los padres
3.Miedo a los animales e insectos
4.Miedo a heridas y caídas
3 y 4 años 1.Miedo a separarse de los padres
2.Miedo a los animales
3.Miedo a la oscuridad, máscaras y monstruos
4.Miedo a los fenómenos meteorológicos
5.Miedo a las heridas
5 y 6 años 1.Miedo a separarse de los padres
2.Miedo a la oscuridad y a los monstruos
3.Miedo a la enfermedad y a la muerte
4.Miedo a las catástrofes y fenómenos naturales
7 y 8 años 1.Miedo a la oscuridad y a los seres sobrenaturales
2.Miedo a hacer el ridículo
9 y 10 años 1.Miedo a la escuela
2.Miedo a la falta de aceptación social y a la soledad
3.Miedo a la enfermedad y a la muerte
11 y 12 años 1.Miedo a la escuela
2.Miedo a la muerte y a reacciones emocionales bruscas
3.Miedo a los cambios físicos y al rechazo social

A continuación propongo algunas pautas o consejos generales para combatirlos:

  1. No quitarle la importancia que el niño le otorga a eso que le produce miedo: es necesario aceptar ese miedo como importante. No se debe ridiculizar en ningún momento al niño ni reírse de él ni de lo que siente. Para el adulto puede resultar un miedo o preocupación ridícula pero el niño lo siente como suyo, es importante para él.
  2. No mostrarse preocupados o angustiados delante de él: ante una situación donde el niño muestre miedo el adulto debe permanecer calmado e intentar tranquilizar al niño a pesar de que él no lo esté. Esto es muy importante ya que si el niño ve a sus figuras de referencias, como son sus padres, preocupadas se inquietará aún más.
  3. No obligar al niño a realizar algo que le da miedo: esto es importante explicarlo porque hay muchos casos donde, debido a que el niño teme algo, se evita esa situación temida. Sin embargo, más que ayudar esos actos pueden empeorar la situación. Sería necesario que se le propusiera realizar o hacer frente a esas situaciones que teme y, poco a poco, ir exponiéndole a ellas. En este punto es muy importante motivarle e ir reforzando aquellos esfuerzos que realiza para superarse.
  4. También es necesario transmitirle a los niños que es importante superar aquello que temen: la evitación de esas situaciones, como ya hemos dicho antes, no les ayudaría para hacer frente al mundo que le espera cuando sean adultos donde, a diario, nos debemos enfrentar a experiencias que nos producen temor o inestabilidad. La infancia  es un pequeño “escenario” controlado donde preparamos al niño para que aprenda a hacer frente al mundo que le rodea, preparémosle lo mejor que podamos para que sean capaces de superar cualquier temor que puedan experimentar.

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