¿Qué es la enuresis y encopresis?

El control de esfínteres es el proceso de aprendizaje de los hábitos higiénicos relacionados con la micción y la defecación que tiene lugar durante la infancia. En el desarrollo evolutivo infantil, el control de esfínteres se efectúa alrededor de los dos-tres años de edad, aunque esta edad puede variar según la madurez del niño.

La Enuresis es la emisión repetida de orina, involuntaria o intencionada, en lugares inapropiados (cama, ropa), en niños mayores de 5 años. Podemos distinguir entre enuresis primaria (si no se ha logrado el control de esfínteres en ningún momento) y secundaria (tras un periodo en el que ha sido capaz de contener y aplicar los hábitos relacionados con la micción y la defecación vuelve a perder el control que se repite durante 6 meses).

La enuresis puede deberse a:

  • Factores fisiológicos: puede ocurrir debido a un déficit en la capacidad funcional de la vejiga, puede haber un fallo renal y otra causa podría ser que tiene la vejiga más pequeña. Por ello, es bueno que en casos así se comente al médico y le haga al niño algunas pruebas.
  • Factores genéticos: según los estudios demuestran que el 75% aproximado de todos los casos de enuresis existe un familiar de primer grado con antecedentes de enuresis. Se han identificado diversos genes que parecen estar implicados en la enuresis nocturna.
  • Factores de aprendizaje: El control de la micción es complejo y requiere que el niño adquiera secuencialmente, una serie de habilidades específicas. Los motivos por los que dicha secuencia no se automatiza no están claros. Lo que sí se sabe es que algunas pautas educativas inadecuadas o algunas circunstancias adversas pueden dificultar el aprendizaje.

La encopresis, por lo tanto, es la emisión repetida de heces involuntarias o no en la ropa y lugares inadecuados, en niños de más de 4 años sin causa orgánica. También puede

diferenciarse como primaria o secundaria como la enuresis.

Puede deber a:

  • Factores fisiológicos: La mayoría de los niños encopréticos son del tipo retentivo, es decir, que retiene las heces y el almacenamiento prolongado reseca las heces y hace más laboriosa su expulsión y más doloroso, por lo que el niño aprende a evitarlo, convirtiéndose en un círculo vicioso.
  • Factores de aprendizaje: La influencia de las costumbres alimentarias en las familias pueden tener en el proceso de mantenimiento del problema (alimentación pobre en fibra o baja en líquidos, el poco tiempo entre el desayuno y la salida hacia el cole no permite dar tiempo a que aparezcan los movimientos, por lo que se pueden presentar en otro momento inapropiado, tendiéndose a inhibirlos y provocando estreñimiento). El aprendizaje de toda secuencia requiere que los padres enseñen y refuercen cada uno de los pasos. La conducta encoprética también puede deberse como mecanismo operante (llamar la atención de los padres).

Para terminar quiero dar unas pequeñas orientaciones sobre cuándo es necesario buscar ayuda debido a que esa emisión repetida de orina o heces ya sea un problema importante, por lo tanto es necesario consultar al pediatra ante estas situaciones:

– Niños mayores de seis o siete años.
– Comienzo brusco de la enuresis después de varios meses de control previo.
– Si la orina tiene mal olor o le duele al orinar.
– Si orina mucho más de la habitual, se acompaña de mucha sed o pérdida de peso.
– Si la orina se emite poco a poco pero continuamente o es emitida por el ano o la vagina.
– Si tiene estreñimiento y tiene encopresis.
– En los niños que tienen problemas neurológicos tales como parálisis, la enuresis no suele ser el problema principal que motive la consulta.

Bibliografía

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  2. de Armentia, S. L. L., Fernández, L. R., de Miguelsanz, J. M., Benavides, M. P., Celada, S. R., Fernández, M. G., … & Sastre, J. S. M. (1996). Enuresis nocturna primaria y secundaria.¿ Son entidades diferentes?. An Esp Pediatr44, 345-350.
  3. Guillén, R. H., & Alfageme, M. R. (2012). Trastornos de la eliminación: enuresis y encopresis.
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