Cómo preparar al niño de la llegada de un hermanito/a

La llegada de un nuevo hijo suele ser siempre bienvenida por los padres y por el resto del entorno familiar. Sin embargo, los niños pequeños menores de cuatro años, pueden vivirlo como una mezcla de emociones; sienten felicidad porque todo el mundo lo vive como una buena noticia y los adultos les explican los beneficios que obtendrán con el nacimiento de su hermano, como puede ser jugar con él, dormir en el mismo cuarto, etc., pero también pueden llegar a sentir miedo o incomprensión ya que su rol dentro de la familia cambia, ya no es el centro de atención, etc. Este hecho lo sufren más aquellos niños que no han tenido ningún hermano anteriormente o que son los más pequeños de entre los hermanos.

La noticia del nuevo embarazo se le debe hacer al niño cuando el resto del entorno familiar lo conozca, no es bueno ocultárselo ya que, aunque pensemos que los niños no se enteran, pueden escucharlo por alguien a su alrededor. Siempre es mejor que sean los padres los que le cuenten y expliquen qué supondrá eso, cómo ocurre, etc. Si el niño descubre que le están ocultando eso puede llegar a pensar que es algo malo y asustarse.

Es importante responder al niño todas las preguntas que tenga en un lenguaje que él pueda comprender. A partir de la noticia habrá que tener paciencia ya que, seguramente, tengamos que hacer frente a una tormenta de preguntas que el niño necesita conocer y es importante que respondamos de manera clara y  sencilla dejando a un lado la historia de la cigüeña o alguna por el estilo.

A continuación, enumeraré algunos consejos que pueden ser útiles tanto en el proceso del embarazo como en la adaptación del niños tras el nacimiento del hermano:

  • Involúcrale en las tareas que se realizan relacionadas con el hermano pequeño o durante el embarazo como pueden ser las compras, la preparación de la habitación o de la casa, el baño, darle de comer, etc.
  • Busca siempre un momento para estar y centrarte únicamente en él. Esto es algo que realmente necesita ya que, anteriormente, ha estado acostumbrado a recibir esa atención.
  • Puede ocurrir que llame mucho la atención ya que estaba acostumbrado a recibir la mayor parte de ella en todo el tiempo, es importante que esas llamadas de atención se encaucen de manera positiva y no a través de enfados y reprimendas ya que tenderá a repetirlas. 
  • Es común que con la llegada del nuevo hermano, el recién nacido reciba numerosos regalos. Sería positivo hacerle al niño un regalo para que no se sintiera olvidado o apartado. Con ello, no me refiero a bombardearle de regalos, sino hacerle uno que a él le haga mucha ilusión.
  • Reconoce sus sentimientos: a esta edad los niños no te van a hablar de sus emociones de manera elaborada pero si les preguntas te dirán, a su modo de comprender, cosas importantes sobre cómo se sienten. Es importante validar esas emociones y no quitarle el peso que el niño le da.
  • Intentar que su vida cambie lo mínimo posible: las rutinas y los horarios crean una gran estabilidad y tranquilidad en los niños y el nacimiento de un hermano puede ocasionar grandes cambios en esas rutinas. Es importante intentar que varíen lo mínimo posible.

 

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