Tics en la infancia

Los tics se definen como movimientos involuntarios, intermitentes, estereotipados y breves, sin finalidad alguna y tienen un carácter repetitivo pero no de manera rítmica. Aunque se presentan de manera involuntaria, el niño tiene cierto control sobre estos movimientos pero no de forma permanente o completa.

Se encuentran favorecidos por factores emocionales debido a situaciones intensas o sometidas a mucho estrés y disminuyen en las tareas que requiere una atención mantenida durante cierto período de tiempo. El tic se encuentra precedido de una fase premonitoria teniendo la sensación como algo imposible de reprimir, a pesar de que la persona lo intente. Tras la realización del movimiento, el niño puede percibir una sensación momentánea de paz.

Ocurren en un 20% de niños en edad escolar, comenzando a menudo entre los 7 y 9 años. Los tics suelen empeorar cuando el niño está tenso o ansioso. Pueden mantenerse estables durante un cierto período de tiempo pero varían de una época a otra. Desaparecen durante el sueño y disminuyen durante la atención de estos movimientos sin ansiedad o a través de la distracción.

Los tics pueden estar asociados a otros trastornos como el TDAH, el TOC, los trastornos de conducta, del sueño y las dificultades del aprendizaje.

Podemos clasificar los tics según:

Sintomatología

Tics motores simples: interviene un solo músculo o un grupo muscular.
Suelen ser guiños de los ojos, muecas faciales, tos, sacudidas
repentinas del cuello y elevación de los hombros. Las vocalizaciones
pueden ser: carraspeos, resoplidos, castañeteo de dientes,
protrusión de lengua, gruñidos o toses.
Tics motores completos: Movimientos más elaborados en los que intervienen varios grupos musculares: tirarse de la ropa, soplarse, agacharse, tocarse la nariz.
Tics sensitivos: Sensación repetitiva y estereotipada sin movimiento
Duración

Transitorios: Duración entre un mes y un año.

Crónicos:Más de un año, sin períodos libres de más de tres meses.

Síndrome de Gilles de la Tourette: múltiples tics motores y al menos
un tic vocal durante más de un año y sin períodos de remisión de
más de tres meses que suelen aparecer antes de la edad adulta

Etiología: Suelen ser idiopáticos, es decir, causados de manera espontánea y/o desconocida, aunque también pueden ser secundarios a daño cerebral o algún tipo de enfermedad. No existen datos que reflejen con exactitud la etiología (estudia el origen o las causas de las enfermedades) de
los tics en la infancia.

En la mayoría, los tics desaparecen espontáneamente y no requiere tratamiento específico. Sin embargo, a continuación, detallo algunos aspectos a tener en cuenta para la reducción de los tics:

  • A pesar de que, como padres, pueda irritar esa conducta, será necesario que no se le reprima ni se le haga ningún tipo de prohibición de no hacerlo, ya que debemos tener en cuenta que es algo involuntario, por lo tanto, el niño no tiene control sobre el tic.
  • Será necesario tomar medidas generales como: dormir las horas suficientes, evitar situaciones de mucho estrés o fatiga, no ingerir alcohol (en el caso de un adolescente) ni ningún tipo de estimulante.
  • Darle seguridad al niño explicándole de qué se trata este comportamiento.
  • Enseñarle cómo enfrentarse a situaciones que pudiera estar teniendo que le intimiden o le genere algún tipo de estrés.
  • En caso de que se mantengan y generen mucha ansiedad en el niño es probable que sea necesario un tratamiento farmacológico impuesto por un médico.

Bibliografía

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  • Ortiz Giraldo, B., & Blazicevich Carrillo, L. (2010). Tics: los trastornos del movimiento más frecuentes en los niños. Iatreia23(4), 386-399.
  • Salmen, T., de Conducta Desarrollo, S., & La, N. C. M. D. (2009). Conductas repetitivas en la infancia. Servicio de Conducta Desarrollo y Neuropediatría.
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