Las vacaciones de verano y los niños

¡POR FIN HAN LLEGADO LAS VACACIONES!

Hoy es el día más esperado de los niños en todo el año. Puede ser, incluso, el mejor día de todos.
Calor, ropa de verano, maletas llenas de libros casi terminados y estropeados de tanto uso durante todo el curso, las notas finales, etc.
Aunque, para los padres, puede ser un período difícil ya que deben conciliar sus horarios laborales con las vacaciones de los niños, es muy positivo transmitirles a los niños la suerte y felicidad de disfrutar de las vacaciones de verano. Muchas veces, los abuelos son una gran ayuda y facilitan estos días que aún nos quedan para disfrutar de nuestras propias vacaciones.

Será importante darle a los niños un tiempo de “libertad”, en el que las normas sean un poco más flexibles (normas referidas a la hora en la que deben irse a dormir, la comida que se toma solo en días de fiestas, etc.) y les ayuden a descansar de todo el curso. Es importante comprender que el año escolar, para un niño, es una época agotadora, llena de horarios, actividades y esfuerzos.
El verano debe ser un momento de descanso y de desconexión que les prepare para el próximo curso.

Sin embargo, estamos ante un verano muy largo, cerca de dos meses y medio, y tanto tiempo de libertad y ausencia de “normas” puede ser algo complicado para un niño. Aunque nos pueda parecer difícil de entender, los niños necesitan normas y límites que le guíen en su día a día. Gracias a ellas, se sienten más seguros y adquieren más habilidades y recursos para las próximas etapas de su vida.

Por lo tanto, será beneficioso, tras esos días de “descanso total”, que se establezca una especie de rutina donde realice algún tipo de actividad novedosa que beneficie al desarrollo del niño y ayude a que no esté ocioso y aburrido todo el verano. Estas actividades pueden ser: ir a natación, clases de pintura, campamento de verano, cuadernillos de repaso de los conceptos que ha trabajado durante el curso, etc.

A su vez, la tecnología no debería ser un “self service” y es importante establecer horarios que le permita al niño jugar de manera moderada y que no se establezca ningún tipo de abuso hacia las tecnologías.

El verano puede ser un época buena para fomentar y hacer partícipe al niño en las actividades domésticas. Transmitirle que las tareas del hogar no son responsabilidad solo de los padres, sino de todos los miembros de la casa.
Esto, nos puede parecer un poco desconcertante pero es muy positivos que, desde pequeño, se sientan responsables y aprendan, poco a poco, las tareas que deberán practicar en su vida adulta.

También, es una época muy buena para pasar más tiempo con tus hijos, siéntate a jugar con ellos, cuéntale historias de tu infancia para que se sientan comprendidos, haced actividades juntos, etc. Mejorar el vínculo y establecer momentos, fuera de distracciones y horarios, donde podáis compartir con vuestros hijos vivencias que para ellos serán muy enriquecedoras.

Por último, puede ocurrir que un período de tiempo tan prolongado en familia pueda generar momentos tensos y de discusión, ya sea entre hermanos, la pareja o entre padres e hijos. Pero se debe intentar minimizar esas situaciones que puedan afectar a la dinámica familiar y a las vacaciones en familia.

En resumen, es importante que los niños descansen de todo el año, que realicen actividades nuevas que le ayuden en su desarrollo, establecer algún tipo de rutina y hacerle partícipe en las tareas de la casa. Pero, sobre todo, lo que deben hacer es:

¡SER FELICES Y DISFRUTAR DEL VERANO!

Esta entrada fue publicada en Blog. Guarda el enlace permanente.